Primera cohorte del Trayecto Pedagógico de UEPC: una formación situada que fortalece a docentes y escuelas


Durante 2024 y 2025, profesoras y profesores de Córdoba cursaron una propuesta de formación, con sedes distribuidas en toda la provincia –cercanas a sus lugares de residencia–, que contempló el ritmo y los momentos de trabajo y con prácticas desarrolladas en sus propios ámbitos laborales, aunando así la formación a la experiencia cotidiana de enseñar. Impulsado por la Secretaría de Educación del sindicato, a partir de una necesidad sostenida por compañeras y compañeros de las distintas delegaciones, el trayecto retomó la impronta de trabajo de UEPC y trascendió la acreditación pedagógica: constituye una política gremial que amplía derechos, fortalece el trabajo docente, mejora condiciones laborales y reafirma el valor social de la educación como proyecto colectivo.

El año 2025 será memorable para docentes de toda la provincia que culminaron el Trayecto Pedagógico (TP) impulsado desde la Unión de Educadores (UEPC) –única institución gremial reconocida oficialmente para brindarlo a sus afiliadas y afiliados–, integrando así la primera cohorte de esta propuesta, que ya cuenta, además, con otras dos en curso. Un proyecto que comenzó como empeño y porfía del gremio a partir de una necesidad sentida por compañeras y compañeros –una demanda histórica de profesoras y profesores con título profesional, pero sin titulación pedagógica– se convirtió, más tarde, en un sueño hecho realidad para centenares de ellas y ellos a lo largo de toda Córdoba, y hoy resulta un apoyo y un aporte inestimable para sostener el trabajo educativo en las escuelas. El trayecto constituye una guía de navegación –como las estrellas orientaban a los antiguos navegantes– y, a partir de nuevos caminos, busca fortalecer y revalorizar el trabajo docente y mejorar sus condiciones laborales.

Educar en Córdoba dialogó con egresadas y egresados que integraron esta primera cohorte para conocer su evaluación sobre la propuesta pedagógica, el impacto en su trabajo y condiciones laborales y sus expectativas de formación a futuro. También consultó a secretarias generales de las delegaciones que durante 2024 y 2025 fueron sede del TP y a Fabiana Nocco –secretaria de Educación de UEPC, quien encabeza el proyecto– para conocer acerca del trabajo que la implementación demandó a la organización gremial y el impacto en su labor político-sindical.

Un puente hacia el futuro: formación que transforma

Las graduadas y los graduados del TP no dudaron en valorar de manera positiva, en primer término, la posibilidad de acceder a una formación pedagógica que anhelaban desde hace muchos años y no podían canalizar a través de otras propuestas públicas o privadas, por distintas limitaciones de estas iniciativas. “Si UEPC no hubiese organizado este trayecto, realmente me hubiese sido muy difícil hacerlo en otra oferta académica. Esta posibilidad es abierta para cualquier afiliada o afiliado, desde donde se encuentre, y hay cada vez más sedes presenciales, por lo cual es más fácil acceder”, subraya Leonella Ravera, reciente egresada del TP, de la localidad de Viamonte (depto. Unión).

Las y los docentes cursantes destacaron también los aportes pedagógicos del TP y la contribución a la revalorización de su trabajo. “Me permitió tener una visión más integral y situada de mi rol, pensar con más herramientas mi propia escuela y la comunidad que la constituye y rodea”, destacó Gonzalo Parodi, de La Calera (depto. Colón), mientras que Carina Ferrero, profesora en Balnearia (depto. San Justo), agregó: “El trayecto me posibilitó no solo comprender mejor a cada estudiante, sino también fortalecer mi compromiso como docente y con la educación en estas épocas tan difíciles”. Como explicó Fabiana Nocco, UEPC impulsa este trayecto porque considera que, “para dar clases en estos tiempos, no alcanza con el saber disciplinar, sino que es indispensable contar con una formación pedagógica integral y actualizada”.

El espacio de intercambio y autorreconocimiento propiciado por el trayecto fue otro aspecto valorado por las y los cursantes. “Lo más lindo fue hablar con colegas y darnos cuenta de que nos pasaba lo mismo, advertir que, en la provincia, las problemáticas eran comunes, porque de lo contrario cada docente queda en una situación de aislamiento por la bajada de línea administrativa y se pregunta ‘¿qué hago con todo esto?’”, expresó Macarena Boretto, de Totoral (depto. Totoral).

Por último, y no por ello menos importante, las egresadas y los egresados del TP destacaron el impacto del mismo sobre sus condiciones de trabajo. “En mi caso, me posibilita figurar como apta en la Lista de Orden de Mérito (LOM) para la dirección del CENMA en que trabajo, rol en el que ya me desempeñaba, pero en forma precaria. Es un plus interesante y necesario”, comentó Macarena. “Te otorga la posibilidad de adquirir cierta estabilidad, por cuanto el trayecto es requisito indispensable para quienes ejercemos la docencia con títulos profesionales, por ejemplo”, consideró Gonzalo.

Una apuesta sostenida desde el territorio

Antes de serlo para las y los cursantes, el TP fue un enorme desafío para UEPC como organización y, fundamentalmente, para las delegaciones que durante dos años fueron sedes de la experiencia pedagógica, debiendo recibir mensualmente a docentes de su departamento y de otros cercanos. Les supuso “constituirse en una escuela, con todo lo que ella implica”, como lo graficó Ruth Palloni, secretaria general de la Delegación Roque Sáenz Peña de UEPC: garantizar espacios para las clases presenciales, con condiciones edilicias, de infraestructura y de conectividad adecuadas y, en ocasiones, sugerir a tutoras y tutores que –a partir de la selección y capacitación de la Secretaría de Educación de UEPC– pudieran desempeñarse en ese rol. También acompañaron trayectorias pedagógicas de docentes cursantes, articularon con las escuelas en las que realizaron las prácticas y asumieron tareas administrativas propias de una institución escolar, para lo cual fue necesario formar específicamente al personal del sindicato.

“Para nuestra delegación, significó poner en marcha una escuela, un aula en el interior de la provincia, que es lo más importante para tener acceso a una formación de calidad en los espacios que habitamos”, enfatizó Ruth. Por su parte, Rafaela Ludueña, secretaria general de la Delegación San Justo, remarcó: “Se construyó una escuela donde las compañeras y los compañeros quisieran estar, pudieran permanecer y, por supuesto, recibirse. Realmente todos los días se abrazaba y se contenía a quien lo necesitaba para que pudiera sostenerse en el trayecto”.

Otro aspecto destacado desde las delegaciones que fueron sede del TP fue su aporte al trabajo y debate gremial. “Este vínculo con las y los cursantes nos permitió fortalecer nuestra labor sindical, porque estos encuentros presenciales nos posibilitaban hacer un resumen e intercambiar reflexiones respecto a lo que había pasado esas semanas, una manera también de acercar la actividad gremial a personas que están menos imbuidas en ella. Nos permitió ejercer nuestra función desde otro lugar”, explicó María Laura Garzón, secretaria general de la Delegación Colón de la UEPC.

Más allá del arduo trabajo que les implicó, desde las delegaciones reconocieron la trascendencia y el impacto de la implementación del trayecto, Al respecto, Malena Limia, secretaria general de la Delegación Totoral, señaló: “Celebro que nuestro sindicato se pusiera al hombro este proyecto del TP y lo sacara adelante. La delegación Totoral fue sede en el norte de la provincia, donde las distancias son grandes, no hay medios de transporte. Por lo tanto, había que organizarlo contemplando esas particularidades, y así se hizo, porque era una demanda muy sentida de las compañeras y los compañeros”.

Una propuesta accesible y de calidad

La certificación de 125 docentes no solo obedeció a su esfuerzo y capacidad personal, sino a la construcción de una serie de condiciones que posibilitaron el éxito de la propuesta: la distribución de sedes a lo largo de toda la provincia, que facilitó el acceso; la combinación de clases presenciales –que permitían encuentros e intercambios significativos– con otras virtuales; la consideración dentro de la propuesta de la experiencia docente previa; una fecunda articulación entre teoría y práctica; la previsión de los tiempos laborales docentes; la realización de las prácticas en los ámbitos de trabajo de cada cursante; entre otras.

Estas condiciones fueron particularmente reconocidas por las y los cursantes. Carina Ferrero destacó que se tuviera en cuenta su experiencia docente, porque se sintieron muy valoradas y valorados. “Todos los trabajos prácticos y las evaluaciones que hicimos fueron situadas en nuestro ámbito laboral y eso fue muy rico”, explicó.

Macarena Boretto se manifestó en el mismo sentido, pero remarcó también la especial consideración a las particularidades del trabajo docente: “Se notaba la voluntad de valorar nuestros saberes, rescatar nuestras experiencias, trabajar sobre lo real y no solo con la teoría. En ese sentido, los textos estaban bien elegidos, se ensamblaban de manera adecuada en la propuesta. No nos tocó leer por leer, cada texto tenía una finalidad, algo que también es para valorar, por el esfuerzo de estar trabajando y cursando a la vez. Cuando estábamos, por ejemplo, en épocas de exámenes, contemplaban esa situación”.

Por último, las y los cursantes destacaron el aporte del TP a una reflexión política situada respecto al rol docente. “Había indagado distintas ofertas académicas, pero siempre encontraba alguna limitación relacionada a mis posibilidades. El trayecto de UEPC me permitió realizarlo en mi propia localidad, hacer las prácticas en la misma escuela donde trabajo y con una perspectiva política y gremial ajustada tanto a la realidad de las y los docentes como a la situación social que estamos atravesando. En una época marcada por la demonización y la apatía política, es doblemente valioso encontrar un espacio de formación que nos permita pensarnos como sujetos políticos, especialmente por la responsabilidad que tenemos en tanto educadoras y educadores”, expresó Gonzalo.

Horizontes de formación tras la experiencia del TP

Tras su primera experiencia, el TP propuesto por UEPC congregó cada vez más docentes cursantes en sus nuevas cohortes, lo cual evidenció su necesidad y reconocimiento. Y quienes lo atravesaron –desde diferentes lugares– ya piensan en cómo continuarlo.

Para María Laura Garzón es preciso “federalizar aún más” esta propuesta, para “llevarla a los puntos más lejanos de la provincia”. Y eso depende también, desde su punto de vista, de que quienes participaron de esta primera experiencia logren difundirla y amplificarla. En el mismo sentido, Ruth Palloni estimó que “hay profesionales que están en el sistema educativo, especialmente en el Nivel Secundario, sobre todo en escuelas agrotécnicas o industriales, con una muy buena formación disciplinar, pero que aún reclaman formación pedagógica. Pero estamos en un muy buen camino”. Por su parte, Rafaela Ludueña consideró importante extender la propuesta “para seguir resignificando la carrera docente, algo tan importante para sostener la escuela pública”.

Desde la Secretaría de Educación de UEPC, ya comenzaron también a proyectar un sendero futuro. “Estamos pensando en una actualización permanente para quienes hayan egresado de este trayecto, a través de una modalidad que puede ser nuevamente combinada, con virtualidad y presencialidad, para poder acompañar la formación docente en los desafíos que van surgiendo en las escuelas”, comentó Fabiana Nocco.

Por su parte, Macarena Boretto ponderó la necesidad de sostener “las distintas propuestas de formación que se proponen desde UEPC así como las iniciativas de apoyo al trabajo docente en territorio o la revista Educar, que nos acerca ideas y nos pone a pensar a todas y todos en cierto momento sobre el mismo tema”. Su deseo es que, desde la organización gremial, se pueda comenzar a soñar con “una licenciatura en gestión educativa, algún tipo de licenciatura con la misma modalidad del trayecto, al alcance de todas y todos, para que sea democrático acceder a la profesionalización, a más horas o a un ascenso. El TP ya demostró que este tipo de sueños son posibles, ¿por qué no ilusionarse?”.

Una política sindical siempre acontece en equipo


Por Juan Cuello (*) y Sofía Álvarez (**)

El TP es una respuesta del sindicato a una demanda de profesionales que ya se encuentran enseñando en la escuela secundaria: contar con una formación y certificación pedagógicas que fortalezcan su estabilidad laboral.

El desafío asumido por UEPC no fue solamente implementar un plan de estudios, sino construir una experiencia formativa con identidad propia. A partir del plan de estudios vigente, el gremio desarrolla una propuesta situada que recupera las trayectorias laborales de quienes cursan y los desafíos actuales de la escuela secundaria cordobesa. De este modo, la formación fue pensada como un proceso de construcción profesional que reconoce la trayectoria de sus cursantes como trabajadoras y trabajadores de la educación.

Para hacerlo posible, fue necesaria una organización institucional capaz de articular saberes, experiencias y responsabilidades diversas. La Coordinación General asumió la tarea de vincular las dimensiones políticas territoriales del proyecto, asegurar el trabajo articulado con la institución certificante, coordinar las áreas involucradas en la propuesta e integrar el TP dentro de la Secretaría de Educación y sus distintas propuestas de alcance provincial.

Sobre esa base, diversos ámbitos de UEPC aportaron desde sus especificidades. El área Administrativa creó los circuitos necesarios para hacer posible el recorrido: inscripción, comunicación, organización documental y generación de analíticos. Desde el Aula Virtual, recuperaron la experiencia acumulada por la Secretaría de Educación en propuestas de formación docente previas, construyendo un entorno pensado no solo como soporte tecnológico, sino como espacio pedagógico de encuentro y aprendizaje.

La Coordinación Pedagógica diseñó el recorrido formativo, acompañó la producción y revisión de materiales, fortaleció el trabajo tutorial y realizó el seguimiento de las trayectorias a lo largo de los distintos módulos. Particularmente, para la producción de contenidos, se procuró invitar a docentes de la escuela secundaria y especialistas para que formen parte de la tradición formativa y generadora de conocimiento situado del sindicato y el ICIEC. A esta trama, se sumó el trabajo de tutoras y tutores, quienes pusieron a rodar la propuesta, acompañando a cada cursante en las distintas sedes de la provincia.

La implementación del TP de la UEPC es un proceso de construcción colectiva donde decisiones, equipos y saberes se articulan para sostener una política de formación docente. Celebrar el egreso de nuestras y nuestros cursantes es un ejercicio de convicción política, soberanía pedagógica y justicia laboral, porque existe una trama institucional de personas, experiencias y capacidades construidas dentro del sindicato para garantizar un acompañamiento formativo situado y de calidad.

(*) Coordinador General del Trayecto Pedagógico de UEPC

(**) Coordinadora Pedagógica del Trayecto Pedagógico de UEPC

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