Las aulas como espacios de acción y experimentación

Por Gisela Gómez (*)

La capacidad de vincularnos con la otra o el otro debe estar presente en la escuela que soñamos para el futuro, ¿pero de qué manera? Tal como la conocemos hoy, la escuela se materializa en un edificio, con aulas donde los bancos están distribuidos de cierta forma, con una carga horaria y con contenidos y saberes abordados de forma fragmentada. Esta disposición actual no nos permite potenciar los saberes o capacidades que las y los estudiantes tienen de forma innata. Necesitamos del espacio y el tiempo escolar, pero de otra manera: aulas más abiertas, con dinámicas de trabajo en grupo, con una currícula más integrada que la actual, que permita una mayor vinculación de conceptos y saberes con lo que está pasando en el día a día del estudiantado. Ya hay escuelas experimentales que están pensadas de esa manera, aunque aún no de manera masiva.

Las nuevas tecnologías están ayudando poco en este sentido, porque no favorecen la interacción entre las y los estudiantes. En realidad, se vinculan de manera virtual entre sí, pero les faltan las presencias y las miradas, los intercambios de opiniones, la resolución de conflictos. Los centros educativos tienen que ser espacios que permitan todas esas cosas.

Y la escuela del futuro también tiene que ofrecerles a sus alumnas y alumnos la posibilidad de accionar, de hacer cosas. No solamente pensar o investigar sobre algún tema, o indagar en internet, eso ya está resuelto. Hay que experimentar, vincular saberes teóricos con lo que nos pasa en lo cotidiano, para intervenir de alguna manera.

La magia de la labor docente radica en poder congeniar aquellos temas que es necesario abordar desde el currículum y los intereses de las y los estudiantes, con los recursos humanos y materiales con que contamos, para poder construir algo a partir de allí y pensar en qué y cómo accionar. En ese sentido, me gusta pensarnos como artesanas y artesanos de la educación, que permiten poner en funcionamiento toda esa maquinaria y generar proyectos vitales y transformadores.

(*) Coordinadora de la Escuela Secundaria con Formación Profesional, sede B° UEPC, Río Ceballos, departamento Colón; y docente en el Instituto Provincial de Educación Técnica (IPET) Nº 85 República de Italia, Estación General Paz, departamento Colón.

educar en Córdoba | N° 43 | Octubre 2025 | Año XXIV | ISSN 2346-9439
Columna: Las aulas como espacios de acción y experimentación

descargar PDF
Luciano