En la escuela pública otro me construye

En la escuela pública otro me construye

Virginia Ayrolo

La escuela pública es igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, es acercar la educación a todos, es que ningún argentino se quede sin la posibilidad de formarse.

En el trabajo cotidiano, uno puede ver claramente cómo la escuela pública iguala y contiene diferencias, dándoles las mismas oportunidades a todos. En el aula, uno puede ver que la heterogeneidad, las diferencias, la diversidad, ayudan a los y las estudiantes. El mundo actual es profundamente heterogéneo. Entonces, preparar estudiantes que no tengan en cuenta esto, es formar personas que en el futuro verán acotadas sus posibilidades.

Muchos de mis estudiantes prefieren venir a la escuela a quedarse en sus casas. La situación económica actual hace que los padres deban trabajar muchas horas y los chicos están muy solos. En la escuela pública, no solo aprenden los contenidos obligatorios, también encuentran un lugar tranquilo y que los protege. Algunos incluso almuerzan y toman el desayuno y la merienda. Encuentran adultos dispuestos a escucharlos y ayudarlos.

En la escuela pública la libertad de cátedra es real y esto nos permite movernos dentro de los contenidos propuestos por los diseños e incorporar todos los temas, sin ninguna “sugerencia” de la dirección.

En mi caso, siempre les doy lugar a los y las estudiantes para que puedan expresar sus preocupaciones e intento desafiarlos a crecer, a que sean ellos quienes construyan su conocimiento. Mi objetivo principal, lo que trato de lograr todos los días, es formar lectores críticos y responsables.

En las aulas de la escuela pública están los hijos de los profesionales, los de los obreros y muchos de mis estudiantes son los primeros en acceder a la escuela secundaria. Es maravilloso verlos a todos crecer juntos, cada uno con sus particularidades.

En las aulas de la escuela pública están todas las voces. Leemos todos los autores y todos los tipos textuales. No estamos limitados por nada más que nuestros propios límites.

En la escuela pública se aprende de todos y de todo. Cada profesor le va a poner su impronta y los estudiantes pueden ver estas diferencias y aprender de ellas.

Es por ello que sostengo que, gracias a la escuela pública, los y las estudiantes salen preparados para encarar la vida conociendo las diferencias y respetándolas. Haciéndose preguntas y buscando respuestas colectivas. En la escuela pública otro me construye y yo construyo al otro.