“Los contenidos y las formas de organización escolar no son un fin en sí mismo”

“Los contenidos y las formas de organización escolar no son un fin en mismo”

María de los Ángeles Rosas

En 2011, la Escuela “Mariano Fragueiro” inicia Jornada Extendida, solamente en sexto grado. Y este comienzo nos instó a un proceso de reflexión: ¿qué será mejor para los alumnos y alumnas?, ¿qué demanda la comunidad?, ¿cuáles son nuestras fortalezas y nuestras debilidades? Esto nos llevó a elaborar un Proyecto Contextualizado, desgajado del Proyecto Provincial, el cual año a año readecuamos, releemos y reescribimos. El eje que tomamos como referente fue asumir que los contenidos y las formas de organización escolar no son un fin en sí mismo, sino un medio y que, por tanto, su valor educativo es relativo y no absoluto.

Si la educación es el proceso de formación global y permanente, debemos fortalecer las capacidades fundamentales, intensificar la manera en que es vivido el tiempo escolar y generar mayores oportunidades de aprendizajes.

La modalidad implementada es el trabajo en talleres, con un eje que se estructura pedagógicamente en la acción: se aprende haciendo sobre un proyecto concreto. Se refuerzan conductas participativas, protagónicas, solidarias y, en especial, comunicativas. En los grupos de trabajo, los docentes como constructores de saber pedagógico somos un indagador específico, intervenimos de acuerdo a las hipótesis para generar puentes que permitan avanzar en el conocimiento. El trabajo a través de la resolución de problemas posibilita la búsqueda de la verdad, con discusiones positivas, encaminadas hacia un objetivo concreto y común. Esta es, en definitiva, la postura teórica asumida.

Este año incorporamos cuartos y quintos grados; eso sí, con menos campos, porque el gran problema que tenemos es la falta de espacios. Pero sabemos que si damos herramientas hoy, equipamos para el mundo futuro y garantizamos el derecho a las buenas trayectorias escolares, ya que existe una estrecha relación entre las trayectorias escolares y las condiciones pedagógicas.

Finalmente, estoy convencida de que, cuando existe un proyecto educativo con intencionalidad pedagógica y política, es cuando se determinan las acciones; acciones que fortalecen la equidad, la igualdad, la calidad y la pertinencia; acciones que permiten superar desigualdades; acciones que posibilitan funcionar cada vez mejor, en un “cada vez” que nunca llega a su punto final.